Comerciantes Vascos Franceses en el departamento de Imperial, 1900-1940

VASCOS FRANCESES EN DEL DEPARTAMENTO DE IMPERIAL, 1900 – 1940, EL CASO DE LA COMPAÑÍA DUHART HERMANOS Y DE JOSÉ DUHALDE Y COMPAÑÍA.

POR ANDRES SAEZ GEOFFROY

Introducción

El presente resultado de investigación es el trabajo realizado para la asignatura Temas de Historia, de la carrera Pedagogía en Historia, Geografía y Educación Cívica. El tema del trabajo es “Comerciantes Vascos – Franceses en el departamento de Imperial 1900 – 1940: el caso de la compañía Duhart Hermanos y José Duhalde y Compañía”, la idea central del trabajo es que aquellas compañías constituyeron un sector importante y dinámico dentro de la economía local, para aquello se intentarán abordar en el trabajo las siguientes interrogantes:

1. ¿Fueron los comerciantes franceses un sector dinámico en la economía de Imperial?

2. ¿En qué área se especializaron los comerciantes franceses

3. ¿Cuál fue el impacto de la gran guerra y de la crisis de 1929 en estos comerciantes?

4. ¿Constituyeron un sector netamente local ó con redes hacia el resto del país, o hacia el exterior?

5. ¿Fueron un sector que atrajo modernización e innovación?

El por qué del tema, se pude explicar por sacar a relucir antecedentes sobre el modo de operar de las compañías comerciales en la Araucanía y cuál fue el potencial económico que poseyeron y asociar todo esto a una nacionalidad, además de motivaciones personales al ser descendiente de colonos extranjeros.

El trabajo fue realizado a través de la revisión de fuentes de Archivo, sobre todo las que podemos encontrar en el Archivo Regional de la Araucanía referente al departamento de Imperial como archivos de Notaría, del Conservador de bienes raíces, índices económicos, etc.

1 Marco Contextual

Entre 1860 a 1900 se llevó a cabo un proceso que se ha denominado como “ocupación de la Araucanía”, que en pocas líneas puede ser definido como la inserción del territorio al sur del Bío Bío y el norte de Valdivia que era ocupado por los Mapuche y su paso a la soberanía del Estado chileno y al mundo occidental. Concluida la fase militar (1862 – 1883) de ocupación se inició la ocupación civil (1883-1900) es decir la instalación de los dispositivos de transporte, ciudades, telecomunicaciones y tecnología que hiciera insertase al país en lo social, político y económico el territorio recién ocupado, lo que implicó la formación de una nueva sociedad.

Dentro de aquellos mecanismos para concretar la ocupación “destacan la ocupación y expropiación de tierras, la burocracia estatal, el ejército, las ciudades, los caminos, la contratación de colonos, la educación y la alianza con Argentina…”[1] lo referente a la expropiación de tierras significó que las tierras mapuche fueron a parar al mercado y por tanto pudieron ser vendidas, compradas, y activar así sociedades agrícolas; en cuanto a las ciudades como núcleos de vida significaron la concentración de las funciones políticas, militares y económicas y constituyeron nuevos mercados para las compañías comerciales y los colonos implicaban poblar esta zona con elementos provenientes de otros países o de áreas sobrepobladas, esto último promovido desde el Estado debido a las nuevas tecnologías de la navegación y la comunicación, lo que permitió un flujo constante de colonos europeos para desarrollar económicamente la región tal como lo señala Hobsbawn “ el desarrollo económico moderno a lo largo del mundo requirió trasvases sustanciales de poblaciones, facilitando técnicamente el proceso y abaratándolo mediante y cada vez mejores comunicaciones (…) Pero la emigración provocó dificultades materiales mucho más elementales. Los individuos una vez en su lugar de destino, debían descubrir dónde ir que hacer”[2], muchos de estos colonos se dedicaron a la agricultura radicado por el Estado o por empresas colonizadoras como la de los Hermanos Ricci o la concesión el Budi, pero otros que venían en calidad de independientes traían capitales para montar alguna empresa y comercio, o bien unirse como socios a otras compañías comerciales de la nacionalidad del recién llegado. Entre las nacionalidades que llegaron a la Araucanía encontramos franceses, ingleses, suizos, Boers, alemanes, italianos y vascos Franceses, estos últimos del sur de Francia en la región de los departamentos de Gascona, Rosellón, Bearn ,Languedoc donde se habla el idioma vasco o vascón, e inclusive muchos eran originarios del norte de España (región de Aragón y el país Vasco) y cuyo lenguaje era el francés (además del vasco), de ahí la denominación de vascos franceses y no de franceses a secas.

Pero el mecanismo más importante por lo ya señalado son las ciudades las cuales “se fueron convirtiendo en puntos neurálgicos que articulaba el engranaje regional. En efecto, al convertirse en el punto de concentración de las autoridades y los agentes que movían el hilo de la economía regional, se transformaron en especie de bisagras que conectaban los espacios interiores con los mercados externos hacia los cuales se dirigía la producción regional”[3] se fundaron ciudades (para el caso de este trabajo) como Chol Chol (18/XI/1881), Imperial (18/II/1882) y Carahue (22/II/1882), esta última obedecía a la “intención de dotar a la región de un centro exportador que facilitara su comercio exterior”[4], en estas ciudades se instalaron compañías comerciales que actuaron en todos los rubros económicos posibles pues había que crearlo “todo”, ya sea proveyendo de lo necesario a los habitantes (alimentos, y bienes de consumo en general) industrias, molinos, navegación fluvial, bodegas, servicios de hotelería, bares, restaurantes, etc. o participando en el mercado de la tierra.

Es dentro de todo este marco que compañías vascas – francesas comenzaron a actuar como una de las tantas otras de diversas nacionalidades en el espacio de la Araucanía y en el Departamento de Imperial creado a la fundación de la provincia de Cautín en 1887, encontrándose entre las con un mayor campo de acción y potencial económico las firmas Duhart Hermanos y la firma José Duhalde y compañía.

Así mismo la creación de una estructura socio económica regional, no garantizaba per se el éxito de las operaciones comerciales que en ella ocurrían, sino que esto fue debido al rol de un empresariado capitalista que tal como lo señala Joseph Schumpeter su función es:

“reformar o revolucionar el sistema de producción, explotando un invento o, de una manera más general, una posibilidad técnica no experimentada para producir una mercancía nueva o una mercancía antigua por un método nuevo, para abrir una nueva fuente de provisión de materias primas o una nueva salida para los productos, para reorganizar una industria, etc. La construcción de ferrocarriles en sus primeras etapas, la producción de energía eléctrica antes de la Primera Guerra Mundial, el vapor y el acero, el automóvil, las aventuras coloniales, ofrecen ejemplos espectaculares de un amplio género de negocios que comprende innumerables ejemplos más modestos, hasta llegar en peldaño inferior de la escala a cosas tales como lograr un éxito en una clase especial de embutido o de cepillos de dientes. Este género de actividades es, ante todo, el que da lugar a las “prosperidades” recurrentes que revolucionan el organismo económico, así como a los “retrocesos” recurrentes que se deben a la influencia desequilibradora de los productos o los métodos nuevos.” [5]

En definitiva, es el rol de los empresarios, sobre todo los grandes empresarios, es decir aquellos que a fines del siglo XIX eran los únicos capaces de movilizar recursos y de obtener apoyo de la institucionalidad, así como de las capacidades de los agentes económicos que operan en el territorio ya que la “capacidad de los agentes para movilizar los recursos necesarios para poner en marcha y llevar adelante un proyecto empresarial. En este caso, los recursos están conformados tanto por factores de producción e insumos como por el stock de conocimientos necesarios para operar en el mercado. Brevemente, este enfoque revisa las competencias acumuladas en el empresario (antecedentes, formación, entrenamiento) y aquellas generadas en la propia organización (aprendizaje, etc.).”[6] Entonces en el presente trabajo el rol del empresario como impulsor del crecimiento ( y por tanto del desarrollo económico) es de importancia capital por cuanto de él depende la creación de dinamismo en los sectores económicos, por lo mismo se decidió estudiar los agentes más grandes, por cuanto la capacidad de actuar en el sistema es directamente proporcional a las aptitudes económicas del grupo empresarial vasco en este caso.

2 Duhart Hermanos 1900 – 1910

2.1 Orígenes y rubros económicos de la compañía Duhart Hermanos:

La compañía Duhart Hermanos se puede remontar a una compañía mercantil que inició operaciones en la región carbonífera de Lota en la década de 1860 y que inicio con giro referente a la venta de productos de exportación e importación. En la década de 1870 con el inicio de la campaña de ocupación de la Araucanía muchas de las compañías ubicadas en las costas penquistas iniciaron su avance al sur con el ejército para abastecerlo, ese fue el camino seguido por los Bunster y también por los Duhart la cual una vez terminada la ocupación se había establecido con campos en Traiguén, Perquenco, Temuco e Imperial. Es aquí donde se amplía el ámbito de operaciones de los Duhart tanto en nivel geográfico como de inversión, recién establecida la colonia francesa en Temuco, los Duhart comienzan la compra de otras compañías, es así que compran la firma francesa Lataste Hermanos que poseía dos almacenes de ventas para múltiples mercaderías en la ciudad de Temuco con el nombre de “La Confianza” y la “Llapa” y “cambio los jiros del negocio a los ramos de la industria, agricultura, industria maderera y compra venta de cereales”[7].

Es con ese giro y tipo de comercio que se expanden al departamento de Imperial y a las cuatro comunas que lo conforman: Carahue, Nueva Imperial, Bajo Imperial y Nehuentúe. En 1905[8] en el departamento poseían: en Carahue una tienda de mercaderías surtidas y una contribución de 41.654 pesos, en Bajo Imperial – la actual Puerto Saavedra- una bodega de frutos del país, un despacho de licores (lo que implica la fábrica de destilería) además de un molino y una contribución de 268.000 pesos siendo la mayor de la comuna sobrepasando en un 100% a su más cercano contendor, en Nehuentúe poseen una destilería y su contribución es menor a los 30.000 pesos y en la comuna de Nueva Imperial poseen una bodega de frutos del país y un tienda de mercaderías surtidas con una contribución de 55.000, con un total para el departamento de 364.654 pesos de contribución, teniendo como actividades tiendas de mercaderías, bodegas y destilería de alcoholes.

2.2 El Modus Operandi:

El modo comercial de operar de la compañía Duhart hermanos corresponde a un paradigma de la época. Los Duhart como otras compañías participaron activamente de la competencia por el terreno que se había activado como ya se ha señalado. Sus operaciones eran simples: compra y venta directa de los terrenos, pero a estas operaciones directas se sumaban las acciones de sus agentes que a la vez pasaban a ser socios de la compañía, que por lo general eran vascos franceses llegados al país y que actuaban como representantes de los Duhart, entre estos agentes podemos encontrar a los mismos Duhart (Andrés), los Duhalde (Juan y José), y Martín Briscar entre otros. Estos personajes compraban tierras a nombre suyo y después las vendían a la misma firma para la cual actuaban, y en la misma suma en la cual la habían comprado, así mismo muchas veces las acciones eran que Duhart Hermanos compraba un terreno y sus agentes los terrenos aledaños para así componer grandes fundos, por ejemplo José Duhalde el año 1909 compra en remate público las hijuelas 15 y 15b al FISCO en Bajo Imperial en 3.360 pesos, ese mismo año después de realizada la venta, Duhart Hermanos compra a José Duhalde los mismos terrenos en 3.380 pesos[9]. Otro caso, en 1906 Andrés Duhart compra el primer lote del Fundo Esperanza, el Fisco el mismo año remata el 2º lote (comprado por Andrés Duhart) y el tercer lote lo compra José Duhalde (que pasa a manos de Andrés Duhart), una vez reunidos los tres lotes en manos de Andrés Duhart este lo traspasa a nombre de Duhart Hermanos en 1909.[10]

2.3 Adquisición de propiedades y bienes por medio de las operaciones:

Entre los bienes y propiedades que lograron obtener mediante aquellos mecanismos nos conviene citar algunas ya que poseen un fuerte potencial económico y después estas mismas al retirarse la compañía pasarían a manos de sus agentes una vez liquidada la compañía.

La mayoría de las propiedades y bienes eran tasados por la misma compañía el año 1905 en 2.005.000 pesos. Poseían “Una fábrica destiladora de alcohol con una capacidad de dos mil quinientos litros diarios, un molino harinero con capacidad de ciento noventa quintales españoles (…) dos calderos de cuatrocientos caballos de fuerza cada uno (…) cuatro establos con capacidad para trescientos animales (…) un vapor con cinco lanchas (…) Fundo Esperanza compuesta de mil setecientos cincuenta y cuatro hectáreas….”[11] Lo anterior corresponde a parte una promesa de venta que no se llegó a realizar a Eleuterio Domínguez y la empresa colonizadora del Budi. A lo anterior se suman bodegas, máquinas que vienen en camino para el vapor y molino, útiles, animales, casas y otros enseres; todos adquiridos mediante las operaciones de venta de mercaderías y compraventa de tierra, a todo lo anterior se agregará un vapor (El Carahue) que será administrado por los Duhart (firmó en representación de estos Martín Briscar), en sociedad con la compañía Valck y Juan Schleyer otras de las grandes compañías establecidas en la región, vapor que fue pedido en Alemania a la Hoschwaldtverke de Kiel, por medio del representante de los Duhart en ese continente el Sr. Duhart Frëres. El barco era avaluado en 360.000 Marcos alemanes de la época[12] muestra de los contactos internacionales que poseía la compañía en el extranjero, todos estos bienes se mantendrían estables hasta 1910 cuando se liquide la compañía.

2.4 Liquidación de la compañía:

En 1910 la sociedad de los hermanos Duhart es liquidada, la causa de este cierre se explicaría en la fuerte competencia que provenía de nuevos comerciantes instalados en la región, para el caso del trigo el Molino el Globo, la compañía Valck, la disolución de la compañía colonizadora del Budi a raíz de la muerte de Domínguez (acabándose las esperanzas de venta de los bienes) el crecimiento de los mismos agentes – socios como José Duhalde que se quedaría con la adjudicación de la mayoría de los bienes de los Duhart, también la estrechez del mercado de Imperial y la concentración de las actividades en la creciente capital provincial, donde Francisco Duhart era cónsul francés y presidente de la sociedad de fomento agrícola, lo que finalmente significó que la compañía que giraba con la razón social Duhart Hermanos y Compañía dejara de funcionar, dedicándose a otros rubros como el forestal del cual poseían amplias inversiones cuyo foco se concentraba en el área de Perquenco. Así mismo la crisis bursátil de 1905 hizo casi imposible la importación de productos de cualquier especie, cuestión clave para el funcionamientos de las tiendas generales.

3 José Duhalde y Compañía 1900 – 1940

3.1 A quien buen árbol se arrima…José Duhalde y Duhart Hermanos. (1900- 1910):

José Duhalde fue el que con mayor creces sobresalió entre los agentes socios de los Duhart tanto cuando actuó bajo su nombre como después de la liquidación de dicha compañía. Duhalde llega a Chile en 1888 e ingresa a la Araucanía, por la fecha se puede estimar que su ingreso no es como colono sino como particular, en 1892 nacería su hijo y sucesor Víctor Graciano Duhalde Silva (hijo de su primera esposa), sus incipientes acciones las podemos encontrar entre 1896-97, convirtiéndose en socio de la compañía Duhart hermanos en 1899. Es bajo la égida de de esta firma y con los mecanismos comerciales vistos que consagra su fortuna, la que hacia el 1900 sólo constaba de un hotel familiar en Nueva Imperial administrado por su hermano José, es por eso que al finalizar la sociedad “adquirió el dominio de todas esas propiedades [Fundo Esperanza] por adjudicación que se le hizo en la disolución de la sociedad colectiva comercial que jiraba con la razón social <<Duhart Hermanos y Compañía>> de que era socio adjunto a varios otros bienes i especies que formaban el activo i que estimo en dos millones seiscientos cincuenta i un pesos”[13], terminaba así la época de los Duhart y nacía la de los Duhalde.

3.2 El fundo Esperanza y el nacimiento de la sociedad agrícola el Budi. (1910 – 1920):

La acción de Duhalde seguiría la misma acción que sus antiguos jefes: utilizar a socios – agentes, de hecho uno de los antiguos socios de los Duhart en 1912 se convirtió en su yerno, hablamos de Martín Briscar quien se casó con Edelmira Duhalde. De inmediato la adjudicación de los bienes de los Duhart fue “vendida” a la firma Duhalde y Compañía que pago el mismo precio por la cual fue comprada[14], la cuestión era obvia, se compraba, se le reembolsaba los capitales invertidos y el fundo era administrados por sus capitales y capitales de sus socios, además de que en caso de emergencia no sería él quien precisamente cargará con todos los problemas como lo estipulaban los contratos de creación de sociedad.

Duhalde se dedicó de inmediato a mejorar la Hacienda Esperanza, que “está formada por tres fundos colindantes, a saber: Esperanza Nehuentúe y Tranapuente: la divide el río Imperial, en el que hay un excelente servicio permanente de lanchas”[15] Duhalde ya era administrador de la hacienda desde 1906 cuando fue adquirida por los Duhart, la primera acción de su administración fue la de traer vacunos de Inglaterra de raza Durham Shorthorn, raza con un fuerte potencial cárnico y lechero, su costo nos muestra el desembolso que tuvo que hacer: 200.000 pesos por cada vacuno procreador y unos 4.000 por cada vaca del cuales Duhalde poseía 50 lo que asciende a 200.000 pesos, a las cuales se suman 60 vacas de raza local pero mejoradas con cruzas de la Durham Shorthorn, a lo anterior se agrega el agua potable por cañerías, baño para ovejas lo que para 1922 significó que se le señalara como el primero en ocupar dicha innovación en Chile, esto le trajo por una parte prestigio y publicidad para vender sus productos en el mercado nacional y exterior. El interés de Duhalde por la ganadería se entiende por el punto favorable que significaba la aplicación de un impuesto al importe de carne argentina (1905) y la coyuntura de la crisis bursátil de 1905 que devaluó la moneda chilena haciendo imposible la importación de cualquier producto (lo que significó que el mercado chileno significara un 0,12% de las existencias Argentinas)[16], lo que significaba una oportunidad única a los productores nacionales. A la producción ganadera se sumaba la triguera y de papas, en el mismo fundo poseían una bodega con capacidad para 8.000 sacos de papas o 30.000 qq de trigo. La propiedad era avaluada en 8.000.000 de pesos por las instituciones estatales

Sin duda esta fue su época de oro, la revista de Jubileo de la sociedad agrícola de Temuco en 1943 señalaba que “Basta recordar que estuvo presente el Temuco el criador de esta zona José Duhalde (…) Desde el año 1906 el famoso criadero de Puerto Saavedra venía obteniendo en Santiago recompensas (…) los fundos Esperanza, Nehuentúe y Tranapuente expusieron en Temuco con sus magníficos ejemplares de toros y vacas…”[17], por lo mismo el Fundo Esperanza fue ganador entre 1906 y 1921 (excepto dos años) del concurso de ganado bovino nacional. Los productos obtenidos del ganado vacuno eran exportados al mercado chileno e inclusive a otros puertos del Pacífico, a lo que se suma exportaciones de cuero a Europa y que desde 1908 Duhalde era abastecedor de la armada.

Así mismo para la internación y salida de los productos en 1910 “ los señores Alejandro Holzapfel i José Duhalde se obligan a establecer una línea de navegación a vapor que haga el servicio del río Imperial hasta Carahue, Chol Chol y Trvolhue (…) el servicio se hará con los vapores río Bueno, de cuarenta toneladas de rejistro, i Chol Chol, de treinta y cinco toneladas de rejistro, de propiedad del Señor Holzapfel el primero i del señor Duhalde el segundo”[18] lo que significaba ahorrar el coste de transporte para sus operaciones comerciales.

1912 es el año que marca el punto de inflexión. Ese mismo año la sociedad colonizadora de Eleuterio Ramírez, quiebra y liquida sus activos a raíz de la muerte de la viuda de Domínguez, señora Máxima Lasierra, a petición de los deudos los bienes serán rematados en subasta pública y quien adquirirá los terrenos, deudas, construcciones y derechos de dicha sociedad (unas 40.000 Hectáreas) será el Sr. Samuel Bulnes Larraín quien “Adquirió en su dominio con otros bienes por adjudicación que le hizo don Arturo Alessandri Juez compromisario, nombrado con aprobación judicial para partir los bienes quedados al fallecimiento de Doña Macsimina Lasierra”[19] y que la compró en 1.943.332 pesos y de inmediato en un remate público venderá dichos terrenos y derechos a José Duhalde, remate oficiado por Abraham del Río, uno de los 20 hombres más ricos de Chile, esto quizá bajo algunas condiciones, que se detallaran a continuación.

Desde el punto de vista legal la propiedad será de Duhalde pero para administrar las hectáreas y ejercer las prerrogativas de la extinta sociedad colonizadora se crea la Sociedad agrícola el Budi teniendo como presidente a Don Arturo Alessandri Rodríguez, (el mismo que ofició como juez repartidor de la herencia de la viuda de Domínguez) y como parte del directorio a Martín Briscar (yerno y agente de Duhalde), Germán Riesco ex presidente de la república del cual debemos recordar que durante su mandato se inició la explotación de esta zona por la compañía colonizadora el Budi, Manuel Antonio Maira, Samuel Larraín Bulnes José Manuel Larraín Bulnes (el gerente y hermano de Samuel Larraín) de estos nombres se desprenden los pactos, lazos, tratos que poseían estos sujetos, Larraín vendió, pero Duhalde debía crear una sociedad de la cual él y otros afectos fueran parte de ella, el capital inicial de la compañía para el año 1922 era avaluados en 3.750.000 pesos de los cuales 500.000 correspondían a la inversión de Duhalde. Lo anterior muestra el grado de contactos e intereses que se mezclaban en esta región y de los cuales Duhalde logró formar parte, y que conformaron dicha sociedad, hombres poderosos, como Arturo Alessandri Rodríguez hijo del León y cuyo tío José Pedro construía justamente en esta época el ferrocarril a Carahue y que era elegido en 1915 senador por esta misma provincia ( lo que implica que de esta compañía obtuvo fondos para la campaña lógicamente, cosa habitual para la época por lo demás) y otros como los Larraín Bulnes que poseían sendos contactos en la vida económica capitalina.

No obstante la sociedad de inmediato tuvo que hacer frente a una serie de grandes deudas que ascendían a 1.104.326 pesos y a la modernización de las hectáreas del Budi actuando Duhalde en este sentido para subsanar estas deficiencias, para lo mismo se endeudo en Noviembre con “Luís Barros Borgoño director de la caja de crédito hipotecario (…) en virtud del cual la caja de crédito hipotecario da en préstamo a don José Duhalde la cantidad de 400.000 pesos…”[20] a este préstamo en diciembre se sumo otro de similares características con la caja de crédito hipotecario en el cual la cantidad ascendió a 1.100.000 de pesos sobre la hipoteca del fundo el Budi para un plazo de 10 años, pero que debido a las ganancias que estaba recibiendo se logró pagar en 1915, fueron así saneadas las deudas del Budi y financiada otras obras para darle una mayor rentabilidad como la llega de telégrafo, obras de conectividad, etc. lo que logró dar una tasación fiscal de 5.800.000 en 1914[21]. Otros negocios que Duhalde realizó en el Budi fue la venta entre 1912 y 1923 de 2.419 hectáreas, con un total para estos 11 años de 556.820 peso, lo anterior nos indica dos cosas, primero que la primera guerra mundial no tuvo un impacto negativo en el mercado de la tierra local pues se efectuaron la mayoría de los pagos y en segundo que Duhalde siguió con el negocio de la venta de la tierra, a pesar de la guerra.

A las actividades anteriores se sumaban los cultivos tradicionales de papas (unas 150 hectáreas) con una producción de 30.000 quintales que se vendían a Concepción y cuyo rendimiento era de 230 quintales métricos por hectárea superando ampliamente el promedio nacional de 79 qq.m/ha y el de Puerto Saavedra de 42,7 qq.m/ha, lo que da por resultado unos 35.000 sacos producidos. Sin contar la chacarería y granos.

En cuanto al modo de trabajo de la compañía de José Duhalde no tenía “peones” en sensu estricto, por lo general contrataba mano de obra que habitaba cerca del fundo o que era migrante por temporadas, para los trabajos que se necesitasen, muestra esto del estilo capitalista que poseían el accionar de estas empresas comerciales, las cuales buscaban todas las ventajas competitivas para la venta de sus productos tales como la mejora de las condiciones higiénicas, el tener mejores razas de animales y la experticia dada por el ganar campeonatos, la existencia de medios de transportes cercanos y eficientes (barco y tren), comunicaciones con la bolsa de comercio y los contactos santiaguinos (por medio del telégrafo y teléfono el cual Duhalde poseía el número 2 de todo el departamento), cuestiones que permitieron funcionar eficientemente a estas compañías, tanto así que Duhalde se retira a vivir en Europa en 1922 dejando a su yerno Martín Briscar a cargo del fundo no sin antes incluir a su hijo en el negocio.

3.3 La crisis de 1929 y un negocio Familiar:

Hacia la década de 1920 los Duhalde ya poseían un negocio totalmente asegurado por medio de los premios y las experiencias que habían obtenido de los servicios prestados a Duhart y gracias a la asociación con capitales nacionales, extranjeros y a la alianza con inversionistas y políticos.

El futuro parecía promisorio, Víctor Graciano Duhalde Silva, único hijo varón de José Duhalde y Martín Briscar comenzaban a entrar directamente como socios a Duhalde y Compañía para así asegurar el futuro de la compañía como lo amerita la creación de sociedad comercial, en la cual se puede reconocer su participación en el mercado de “ecsportación e importación; la compra venta de artículos mercaderías de todo género i procedencia; compraventa de propiedades muebles e inmuebles ó propiedades tanto rurales como urbanas, esplotación de molinos harineros, destilación de alcoholes, fundos rústicos, crianzas, compraventa de toda clase de ganado, negocios de panaderías y carnicerías, contratos de provisión de víveres, toda clase de contratos o propuestas así como las operaciones de armadores, salvatajes y demás concernientes a este ramo”[22], las sociedad se repartía de la siguiente manera: 50% José Duhalde, 30% Martín Briscar y 20% Graciano Duhalde, a esto se sumaba la libertad dejada a José Duhalde para poder realizar negocios con bienes de la compañía a su cuenta sin necesidad de que la compañía cargara con las posibles pérdidas, el primer contrato de este tipo fue firmado en 1918 por José Duhalde, Martín Briscar y Graciano Duhalde, y debía ser prorrogado cada 5 años.

La década del 20 transcurre tranquila, salvo la muerte de uno de sus vacunos procreadores que murió de fiebre aftosa en 1921 y que hizo temer un contagio mayor que para suerte de Duhalde no llegó. Pero dentro del panorama internacional ocurre la crisis de 1929 en octubre de aquel año, la primera consecuencia es el descenso las exportaciones chilenas ( y por ende las de Duhalde) y la baja de los negocios desde 1929 a 1934 no hay actividad para Duhalde en el archivo notarial de Nueva Imperial, a lo anterior se suma una epidemia de fiebre aftosa en 1930 ( que es el año en que se hace sentir la crisis) que asola al sur del país, se quebraba el rubro más importante a los cuales se dedicaban a los Duhalde, así mismo ese año moría la segunda esposa de Duhalde y finalizaba la sociedad conyugal, por tanto las hijas de Duhalde, Lucila y Edelmira (esta última esposa de Briscar) solicitaron la venta de las posesiones de la sociedad y así repartir la herencia. Entre 1930 y 1935 Graciano Duhalde vende el fundo Nehuentúe para la liquidación de la sociedad que fue dictada en un fallo judicial en 1935.

El último Duhalde siguió administrando su parte de las posesiones, concesiones y sociedades donde participaba la firma Duhalde y compañía hasta que muere asesinado en 1940 sin esclarecerse las causas de su muerte (el asesino se suicidó), se ha señalado que el asesino era deudor de Duhalde. En el inventario de su testamento la parte de sus bienes (un 50% de la liquidación de la sociedad) ascendían a un total de 6.300.400 pesos en bienes, que una vez vendidos pasaron a manos de sus tíos, hermanas y cuñados, los cuales emigraron del departamento al haber obtenido sus ganancias: finalizaba la época de las grandes compañías vascas en Imperial.[23]

4 Conclusiones.

Una vez finalizado el trabajo se pueden desprender una serie de elementos de síntesis e interpretación a la luz de los antecedentes estudiados:

a) La primera cuestión es que el poder económico de las compañías comerciales vascas francesas se mantuvo sin grandes variaciones a lo largo de 50 años en la Región, por una parte hay una época de despegue que se corresponde al aseguramiento de la ocupación (1890 – 1900), una etapa de consolidación (1900 – 1910), una etapa de expansión (1910 – 1930) y una etapa no de decadencia pero si de disolución debido a problemas internos y familiares (1930–1941), estas etapas – a excepción de la última – asociadas al movimiento económico nacional, el ejemplo de aquello es que las mayores ventas de carne hechas por la compañía de Duhalde por ejemplo se corresponde cuando la devaluación del peso chileno hizo casi imposible importarla.

b) La segunda es que fueron un sector dinámico en cuantas múltiples áreas de producción abarcadas tanto de producción primaria (Fundo Esperanza) como secundaría (Molinos, destilerías) y hasta terciaria (los vapores) , así mismo impulsaron un proceso de modernización de la economía: la navegación, la asociación al ferrocarril, las vacunas, las telecomunicaciones, etc.

c) Un tercer rasgo que se desprende son las asociaciones familiares y de nacionalidad, es que por nacionalidad los Duhart hacen que de paso crezca Duhalde y Briscar al contratarlos pro ser vascos franceses y son los mismos lazos familiares que hacen que Briscar una vez disuelta la firma de los Duhart continúe con Duhalde, y es la misma pugna familiar que logran liquidar a Duhalde y Compañía, notándose un fuerte componente de relaciones endógenas al interior de estos grupos comerciales.

Finalmente lo anterior también es muestra de los progresos de los modos de producción que se venían dando en el país muy dependiente del extranjero como la crisis de 1929, no tanto la primera guerra mundial, que más que nada ayudo a la consolidación al mantener en 4 años estable el mercado.

Bibliografía

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· Viego Valentina, Empresarialidad e instituciones: dos nuevas perspectivas del análisis regional Contemporáneo. Revista Eure (Vol. XXX, Nº 90), pp. 41-63, Santiago de Chile, septiembre 2004


[1] PINTO, Jorge. (2000) La Formación del Estado y la Nación, y el pueblo Mapuche de la inclusión a la exclusión. DIBAM, Santiago de Chile: Dirección de bibliotecas, Archivos y Museos, p.185

[2] HOBSBAWN, Eric. (2003) La Era del Capital .Barcelona: Editorial Crítica. pp204-207 et seq.

[3] PINTO, Jorge Op.Cit p.195

[4] Ibíd. p.201

[5] Citado en PINTO, Julio y SALAZAR, Gabriel. Historia Contemporánea de Chile III, “La Economía: Mercados, empresarios y trabajadores”. Santiago de Chile, 1999, LOM ediciones. p.63

[6] Viego Valentina, Empresarialidad e instituciones: dos nuevas perspectivas del análisis regional

Contemporáneo. Revista eure (Vol. XXX, Nº 90), pp. 41-63, Santiago de Chile, septiembre 2004

[7] PINO, Eduardo. (1969) Historia de Temuco, Ediciones Universitarias de la Frontera p.185

[8] Los datos que se señalan han sido obtenidos del anuario Prado Martínez. PRADO MARTÍNEZ, Alberto. (1905) Anuario Prado Martínez: única guía general de Chile, Santiago: Centro Editorial de Alberto Prado Martínez. Pp.83-89

[9] Compraventa de Duhart Hermanos a Duhalde José en Archivo Regional de la Araucanía, (ARA) Conservador de Bienes Raíces de Nueva Imperial (De ahora en adelante CBRNI) año1909 casos nº 54, 88, 60, 89, 61, 196, 240, 254, y 255 Vol. I Archivo Regional de la Araucanía.

[10] Ibíd.

[11] Promesa de venta de Duhart Hermanos a Eleuterio Domínguez, ARA Fondo Notarial de Nueva Imperial,(FNNI) 18 de Marzo de 1905 caso número 63 foja 80 Vol. I.

[12] Sociedad Colectiva Valck, Schleger y Duhart, para administrar el Vapor Carahue, 2 de Junio de 1908,ARA, FNNI, Caso Número 278. Foja 230.

[13] Adjudicación de José Duhalde por Duhart hermanos En ARA, CBRNI, Caso Número 154. Foja 82v. Año 1910.

[14] Compraventa Duhalde y Cía. a Duhalde José. En ARA, CBRI, Caso Número 155. Foja 83v. Año 1910.

[15] URZÚA Y ANABALÓN. I (1922) Chile Agrícola. Santiago: Imprenta Moderna. p.402

[16] Los datos de la crisis, así como del de la balanza de pagos en detalle en VIAL, Gonzalo (1996) Historia de Chile (1891-1973) Volumen I, Tomo II La sociedad chilena en el cambio de Siglo. (1891 – 1920) Zigzag. p.453 -465

[17] Sociedad de Fomento agrícola Temuco (1946-1947) Jubileo de la sociedad de fomento agrícola de Temuco. p.72

[18] Decreto Nº 1939 de Concesión naval de la gobernación departamental de Imperial, del 7 de Mayo de 1910 que autoriza a Alejando Holzapfel y a José Duhalde la navegación fluvial por el Río Imperial. Archivo de la Intendencia de Cautín. (AIC) en ARA.

[19] Venta de Sucesión de Maximina Lasierra a Samuel Larraín Bulnes .En ARA, CBRNI, Caso Número 224. Foja 158v. 9 de Noviembre del Año 1912.

[20] Hipoteca de José Duhalde a la Caja de Crédito Hipotecario .En ARA, CBRNI, Casos Números 209 y 228. Fojas 155v y 171. Noviembre y Diciembre del Año 1912.

[21] URZÚA Y ANABALÓN. I Op. Cit p.400 et seq

[22] Modificación de Sociedad, ARA, ANNI, Caso Número 968. Foja 968. 1926. Además de 1922 Caso número 1059 nº569v y 1934 Caso 600 nº848v

[23] Protocolización de Inventario de Bienes dejados por Graciano Duhalde Silva, ARA, ANNI. Caso Número 213. Foja 256. 1941.

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9 comments so far

  1. Carlos Maximiano Garcia Dominguez on

    Muy intereesante para mi como nieto de don Eleuterio Dominguez Lasierra, especialmente por haber encontrado antecendentes que nos habian sido transmitido por nuestra madre, doña Maximiana Dominguez Wendell y que no habiamos podido ubicar. Desgraciadamente todavia nos quedan algunas cosas pendientes de aclarar, especialmente la participacion tenida en el proceso de liquidacion de la Soc Colonizadora de Eleuterio Dominguez y Cia por el señor Arturo Alessandri Rodriguez quien como abogado tubo directa participacion en el modo operandi de toda la gestion de liquidacion de la antigua sociedad de Eleuterio Dominguez,formando una nueva sociedad en la que el era el Presidente del Directorio…. para finalmente hacerse de la propiedad del principal bien que habia quedado, el fundo el Budi.
    Hay algunos apellidos y nombres que no corresponen a los paarticipantes como son: Eleuterio era Dominguez y no Ramires como lo ponen en este documento, lo mismo sucede con las viudas de Dominguez, una, la madre de Eleuterio que se llamaba Maximiana Lasierra de Dominguez y su esposa que se llamaba Diana Wendell de Dominguez. Cual de las dos corresponde a la citada en este documento?.Lo anterior dado a que la señora Mazimiana Lasierra vda de Dominguez fallecio el año 1909 en España y doña Diana Wendell vda de Dominguez en 1912 en Santiago.

    • andretius on

      Respecto al apellido Ramires con ese final solo es error de tipeo.

      Respecto a la señora se refiere a a Doña Maximina Lasierra ella es la que figura en los fondos noatariales, en caso de querer uste revisarlos puede facilitarle la catalogación que la encuentra a modo de cita en el mismo documento.

      Mucha gracias por los datos.

  2. angel marín andrade on

    He querido saber de don Juan Buatista Duhart que tuvo fundos y una barraca de maderas en Cherquenco y habría sido intendente de cautín en gobierno de Gabriel González Videla, provincia de Cautín y no hay información.
    Supongo tendrá algo que ver algo que ver con Sociedad Duhart Hnos.
    Solicito su ayuda, por favor.

  3. ricardo herrera floody on

    Andrés,

    1. el nombre es Martin Biscart.
    2. La sociedad Duhalde y Cia. , segun el Album de al Zona Austral de Chile,(1920) eran “Proveedores de la Armada Nacional, en Valparaiso y Talcahuano. Ello seguramente les aseguro una buena y conveniente comercializacion de sus productos.
    3. El fundo Tranapuente, no era tan extenso en la ribera sur del rio Imperial como aparece en su mapa. Los tres fundos, sumaban 5.000 hectareas.

    Congratulaciones por su trabajo.

    Ricardo Herrera Floody
    rhf@vtr.net

    • Martín Müller Biscar on

      Ricardo:

      El nombre es Martin Biscar Darancette y el de su suegro José Duhalde Aguirre, ambos nacidos en Francia (País Vasco).

      A Esperanza, Nehueltúe y Tranapuente hay que sumarle El Budi.

      Felicitaciones para el autor.-

      Martin Müller Biscar

      • Natalia on

        Martín, necesito ubicarte Don Fco Javier Gil quiere conversar contigo, te agradeceré enviarme un correo a natalia.gonzalezmo@usach.cl

  4. Martín Müller BIscar on

    Estimado Sr. Sáez:

    Soy bisnieto legítimo de José Duhalde Aguirre y nieto de Martín Biscar Darancette en matrimonio civil y religioso con Edelmira Duhalde Pinto.

    Hace un tiempo logré obtener una copia del libro “La Sangre del Copihue” de la Dra. Florencia Mallon el cual constituye una pieza importante y fundamental de la historia de la comunidad mapuche en el sur de Chile, en particular la zona entre Carahue y Puerto Saavedra.

    Comenzando la lectura me llevé una desagradable sorpresa relacionada con mis antepasados, quienes son personajes de gran relevancia en los capítulos iniciales de dicha obra.

    La autora se basa en una respetable – pero a la fecha no comprobada – historia oral relatada por la familia de Nicolás Ailío la cual establece que:

    “Si algún trabajador se quejaba del trato o exigía su dinero, dicen, Duhalde lo citaba a la fábrica, donde lo tiraba a la caldera que producía la energía para el establecimiento.

    ¿Quién era este terrateniente poderoso y abusivo, que en la versión más dramática de la historia oral, consumía literalmente los cuerpos de sus trabajadores al lanzarlos a la caldera de su fábrica? José Duhalde era un inmigrante vasco-francés que llegó a Chile en 1888, poco después de la derrota militar del pueblo Mapuche.” (Pág. 48, edición PDF)

    Tengo plena conciencia y amplio conocimiento de que la metodología de la historia oral y del análisis de la memoria es diametralmente opuesta – pero no necesariamente contradictoria o excluyente – a la metodología empírica basada en archivos y otros textos escritos, aunque si complementaria en especial en los casos de existir una total ausencia de estas dos últimas. Los “relatos boca a boca” a través de las generaciones – y dependiendo de quienes los vayan narrando – van sufriendo serias alteraciones y distorsiones que a la larga pueden llegar a convertirse en aberraciones de la realidad o en parte de las tradicionales leyendas y mitos rurales- urbanos. Son fuentes temporales y relativamente válidas pero no necesariamente cuentan con un alto grado de objetividad, veracidad y credibilidad, al menos no en el ámbito académico serio y de excelencia.

    Sinceramente estimo que es casi Digno de Ripley y del Guinness World Records el que ninguno de los familiares, amigos o conocidos de los afectados no haya efectuado las denuncias respectivas ante la policía, los tribunales de justicia, sacerdotes católicos, ni ministros o pastores eclesiásticos. Al menos tengo la certeza – hasta donde llega mi conocimiento de la historia familiar – que José Duhalde formalmente nunca fue declarado sospechoso como autor, cómplice o encubridor ni imputado, acusado, juzgado o condenado a prisión por ninguno de los aberrantes crímenes de los cuales tan livianamente se le acusa y lo escribe una Ph.D. de la afamada Yale University.

    Con el fin de preservar el estricto rigor profesional y académico la autora debió recurrir a los archivos policiales, judiciales y religiosos de la época para demostrar fehacientemente dichas acusaciones con información verídica y sustentable, y no basados única y exclusivamente en una historia oral repetida a través de las generaciones. ¿Eran tan solo bravatas o algún tipo de desatinada amenaza patronal tradicional de la época, o realmente se perpetraron dichos horribles y abominables asesinatos?

    Para perfeccionar su texto la autora debió preguntar a los miembros de la familia Ailío por los nombres de al menos algunos de las supuestas víctimas fallecidas mediante dicho aberrante método para así lograr ampliar el foco de investigación. Con dicha información en la mano posteriormente sus colaboradores podrían haber acudido al Registro Civil o a los hospitales y postas de la zona para investigar las respectivas Actas de Defunción y simultáneamente indagar con la policía uniformada y civil si es que existieron denuncias por presuntas muertes de extraña naturaleza en dichas fechas.

    A la Dra. Mallon le he enviado dos e-mails planteándole el tema en idénticos términos pero solo he recibido respuesta a tan solo uno de ellos.

    ¿Tiene usted conocimiento o antecedentes de otros afamados y prestigiosos historiadores, sociólogos, abogados o criminólogos que hayan abordado tan espeluznante tema? En caso positivo le agradeceré darme sus nombres y los títulos de sus obras para investigar más profunda y detalladamente.

    Atentamente,

    Martín Müller Biscar
    martinmuller01@hotmail.com
    martin_muller@alumni.utexas.net

  5. Paz Muñoz Duhalde on

    Hola buenos dias Martín
    Somos una parte de la familia Duhalde de Temuco, queremos saber si es posible contactarnos contigo a tu correo.

    Atentamente,

    Paz Muñoz Duhalde
    paz@antipaz.cl

    • Martín Müller BIscar on

      Muy buenos días Paz y a toda la familia Duhalde de Temuco,

      Gracias por vuestra respuesta y por favor contáctenme – enviando un correo electrónico – a martinmuller01@hotmail.com o martin_muller@alumni.utexas.net

      Mi celular es ( 8 ) 282 – 4519 y si no contesto por favor dejar mensaje en buzón de voz con teléfono para yo llamarlos.

      Cordialmente,

      Martín Müller Biscar


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